La verdad es que entramos por casualidad y el hecho de que nos cogieran sin reserva un domingo lleno de turistas nos pudo condicionar. El sitio es muy agradable, como el comedor de una casa rústica pero con ventanales y una pared de roca . La carta amplia de comida portuguesa con alta calidad del producto y muy buen resultado final . Muy amables en el servicio y bastante eficientes y precio acorde a lo ofrecido
Sr. Marco foi o que nos atendeu e fomos sempre pelo o conselho dele e não podíamos ter ficado mais satisfeitos. Estava tudo muito saboroso, fomos atendidos com profissionalismo, simpatia e rapidez. A decoração é encantadora com identidade portuguesa. Super recomendado.