Llevo tres años pasando las vacaciones de semana santa en Portugal y este es el mejor restaurante en el que he estado hasta la fecha. Cocina tradicional alentejana puesta a punto, realizada con respeto a la tradición y con precisión contemporánea. Todo lo que probamos estaba buenísimo: la açorda de marisco, el pulpo con garbanzos, el arroz de pescado, el bacalao. Postres tradicionales deliciosos. Local sencillo, decorado con muy buen gusto. Atención amabilísima y muy profesional por parte del personal de sala. Eramos un grupo grande (16 personas) y supieron hacer que todo resultara perfecto. Lugar absolutamente recomendable.